lunes, mayo 16, 2005

Libros: Tránsito. La mente como un barco que se hunde.

¿Porque, en las experiencias cercanas a la muerte, todos parecen tener elementos en común? Una luz o un túnel, un ángel esperando, los seres queridos,

En "Tránsito" la psicóloga Joanna Lander investiga las experiencias cercanas a la muerte. En el hospital donde realiza sus investigaciones también está el Sr Mandrake, quien asegura que ese tipo de experiencias son mensajes de los muertos, en el mas puro estilo espiritista.

La gente que ha tenido un paro, generalmente no recuerda con claridad lo que sucede, o completa sus recuerdos con información paranormal. Así, después de ser entrevistados por Mandrake, los sujetos juran y perjuran que cubrieron todos los elementos mencionados en el libro de Mandrake.

Pero. ¿Y si este tipo de experiencias pudieran ser repetidos a través de drogas y químicos?

Este escenario es el que muestra la novela de Connie Willis "Tránsito". Es la novela de ciencia ficción más interesante en mis últimos meses, la cual no implique adelantos tecnológicos, robots o viajes espaciales.

Los personajes, aunque extremos, son creíbles, son humanos, y la situación es interesante. ¿Si puliéramos repetir una experiencia cercana a la muerta, Podríamos entender que es lo que pasa por el cerebro en esos momentos? Si es un fenómeno repetible, entonces no hay "otro lado" después de la muerte. Serían alucinaciones causadas por los químicos disparados por el propio cuerpo, tratando de regresar el corazón a la vida.

La novela, que inocentemente parece de 400 o 500 páginas, tiene mas de 1000. El papel es delgado, y compré el Libro por que obtuvo el premio Locus en 2002 y porque pertenece a la serie "Byblos, ciencia ficción" de Ediciones B, donde he encontrado cosas muy interesantes.

Valió la pena.


P. S. La luz al final del túnel no es el paraíso. Es solo una cubierta del Titanic.

2 comentarios:

Tareska dijo...

Bueeenooo!! hay una teoría en psicología que menciona algo asi como que las personas ven en el momento de la muerta, justo el recuerdo que tiene el cerebro, de lo que se van a encontrar al llegar su muerte, es decir, saben que estan muriendo, entonces el cerebro por instinto de supervivencia hace que recuerdes algo seguro, la luz, el tunel que te lleva a luz.Habría que estar muerto y volver con la respuesta, pero la verdad, yo no me animo a investigar tanto.. :-P

Edgar dijo...

Pues en la novela, se trata de comprobar que estas cosas son resultado de agentes químicos. Y que la mente trata de encontrarle sentido a través de una imagen conocida. La luz, el tunel, el regreso.

La protagonista lo ve todo como el Titanic (tarda mas de 500 páginas en descifrar el porque), pues es la alegoría perfecta de la muerte.

Todo se va hundiendo poco a poco, mientras se mandan señales de auxilio. Según doña Connie, es el cerebro tratando de decirle al corazón que vuelva a funcionar.

Comote dije, de lo más interesante que he leído en un buen rato